Chicago ofrece un espléndido escenario en el corazón del territorio de Estados Unidos para que los atletas compitan y los espectadores les brinden su aliento. Somos una ciudad que se enorgullece en lograr la armonía entre las orillas de nuestro lago, nuestras 29 millas de parques en la ribera lacustre y la ciudad misma. En 1909, "El Plan de Chicago" de Daniel Burnham presentó un diseño integral para la ciudad, y aún sirve como guía para la planificación actual. Al ubicar los Juegos Olímpicos en el corazón mismo de la ciudad, brindaremos a nuestros huéspedes internacionales la oportunidad de apreciar la belleza de los parques céntricos y la ribera lacustre y ofreceremos a los atletas de todo el mundo una experiencia irresistiblemente fascinante y única.
Una ciudad es tan enérgica y vigorosa como sus habitantes. La ciudadanía de Chicago encarna los valores del Medio Oeste de Estados Unidos: integridad, esfuerzo y optimismo. Nuestra comunidad es un crisol de etnias, representado en nuestros vecindarios por 26 nacionalidades de más de 25.000 personas cada una. Además, nos apasionan los deportes, tal como lo demuestran los 8 millones de entradas para eventos deportivos que se venden cada año en la ciudad de Chicago. Acogemos a los atletas, los respaldamos en el triunfo y la desesperanza y sus esfuerzos nos inspiran. Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos nos inspirarían del mismo modo.
El alcalde Richard M. Daley se comprometió a hacer que la ciudad sea la más ecológica del país. Para ello, ha supervisado la plantación de medio millón de árboles, dividió los principales bulevares con franjas medias que desbordan de césped verde y flores coloridas y se comprometió a tener, en un plazo de cinco años, una ciudad que emplee energía renovable para el 20 por ciento de sus necesidades energéticas. Ciertamente, es muy difícil encontrar un vecindario donde no se vea alguna señal de embellecimiento permanente.
Los ciudadanos de Chicago nos sentimos orgullosos de nuestro pasado, estimulados por nuestro presente y entusiasmados con nuestro futuro. Nos revitaliza la perspectiva de organizar los Juegos Olímpicos, un evento que exhibiría y promovería la colaboración y armonía global. No sólo organizaremos un evento deportivo inspirador, sino que también abrazaremos y fortaleceremos el Movimiento Olímpico. Unidos, despertaremos el alma (Stir the Soul™, tal es el eslogan de los Juegos).